Archivo de la categoría: La salud durante el embarazo

La diabetes gestacional (DG)

Dicen que es bastante común en un embarazo pero la verdad, yo sabía muy poco sobre esta enfermedad. Imagino que cualquier mamá primeriza a la que se le diagnostica DG se encuentra con poca información y tiene que empezar a buscar por su cuenta.

¿Cómo lo sé? Porque me ha tocado y lo he podido comprobar yo misma.

Tuve que hacer la curva corta de glucosa (se suele hacer entre las semanas 25-28 de embarazo). Para hacerse esta prueba hay que acudir en ayunas a primera hora al centro de salud. Primero te pinchan para tener una muestra de sangre sin alterar y en los 5 minutos siguientes tienes que tomar un liquido muy dulce que lleva 50 g de glucosa. Para las golosas como yo esto no supone un gran esfuerzo, pero ese líquido os dará nauseas a muchas, por lo que sería aconsejable llevarse unas rodajas de limón natural para rebajar un poco el sabor que deja. Tienes que esperar una hora sentada para no alterar el resultado y luego la enfermera te tomará otra muestra de sangre para analizarla. Si el nivel de azúcar está por debajo de 140 mg/dl no es necesaria la curva larga de glucosa.

Yo no tuve tanta suerte y me tocó hacerme la curva larga de la glucosa. Y sí que es larga, ya lo creo. Esta vez hay que tomar un líquido con el doble de glucosa que antes, es decir, de 100 g. Antes de tomar el líquido te harán una extracción de sangre sin alterar y después de tomarlo otras tres extracciones a una, dos y tres horas. Por eso, la prueba durará unas 3 horas y media – 4 horas, así que es bueno llevarse algo para leer o que te acompañe una amiga. Con esta prueba sí que tuve que comer una rodaja de limón porque tanto dulce da nauseas. Hay que llevarse también un sandwich de pan integral con jamón york porque al finalizar las pruebas entre tantos pinchazos y horas de espera tendrás mucha hambre.

Luego toca esperar los resultados, suelen tardar un día pero no lo sabrás hasta la visita con el tocólogo. A mí no me dieron mucha información pero he investigado por mi cuenta. Después de cada extracción de sangre tienes un resultado, 4 en total al finalizar la prueba. Si uno de esos valores supera el límite admitido tienes que repetir la curva larga de glucosa. Si se salen de los límites dos o más resultados te diagnosticarán diabetes gestacional (que fue mi caso) y te pondrán una dieta muy estricta, con zero azucares y muy pocos hidratos de carbono y grasas. A mí me dieron la dieta de las 2000 calorías pero eso depende de cada caso y será el especialista el que lo decida.

Estos son los valores límites en una curva larga de glucosa:

Tiempo

Límite (valor)

En ayunas

95 mg/dl

Después de una hora

180 mg/dl

Después de dos horas

155 mg/dl

Después de tres horas

140 mg/dl

Aparte de la dieta, si te diagnostican la diabetes gestacional hay que hacer un seguimiento muy estricto de la glucosa. Tu médico de cabecera te dará un aparatito para medir y otro para pinchar, agujas y tiritas, similares a los que usaron cuando te hicieron la curva de la glucosa. Y tendrás que pincharte en la parte lateral de la yema de los dedos antes del desayuno, comida y cena y dos horas después de cada una de las comidas. Hay que apuntar todos los valores en una tabla que te dará el especialista y el siguiente paso es que te vea un endocrino para que te haga el seguimiento. Dicen que tardan unos pocos días en darte cita con el endocrino pero a mí me dieron cita para dentro de tres semanas. Algo tiene que ver con las fechas en las que estamos pero aún así, los “pocos” días que me dijeron se convirtieron en 21!! Por ahora los valores están dentro de los límites, incluso algunos son muy bajos (antes de comer 53). Así que, hablando con mi médico de cabecera, me dijo que podría añadir una pieza más de fruta o un yogur desnatado pero que siguiera pesando todo y no añadiera más hidratos de carbono de lo que ponía en la dieta.

Aunque la dieta sea muy estricta y pases un poco de hambre hay que seguirla al pie de la letra para evitar que te pongan insulina. Solo lo hacen si, incluso con la dieta, los valores superan los límites (95 antes de comer y 120 después) así que es importante que junto con el endocrino podáis establecer una dieta adecuada y seguirla.

Para poner a prueba mi fuerza de voluntad esta dieta ha llegado justo dos días antes de las Navidades. Así que en Noche Buena estuve cenando verduritas cocidas y 100 g de ternera en vez de atiborrarme de todas las cosas ricas que solemos preparar en estas fiestas. Y lo más importante: el turrón, los bombones de chocolate y el roscón de Reyes… Pero nuestros bebés se merecen cualquier sacrificio. Es fundamental poder controlar la diabetes gestacional para evitar complicaciones en el parto, en el desarrollo de los bebés y una posible diabetes de tipo 2 en el futuro. ¿Cuál ha sido vuestra experiencia? Me encantaría escuchar más opiniones…

El segundo trimestre de embarazo: ¿cuánto aumentamos de peso?

2013-12-06 13.25.01Ahí va la mejor época del embarazo, según dicen: el segundo trimestre. Y en la mayoría de los casos es verdad ya que en el segundo trimestre suelen acabarse las náuseas y es cuando todavía no has acumulado mucho peso y puedes disfrutar de largos paseos y las pataditas de tu bebé.  Para mí, el segundo trimestre ha sido mejor que el primero aunque parte de las molestias del primer trimestre han sido reemplazadas por otras. Entre estas maravillas están el dolor de espalda y el aumento de peso que ha hecho que pareciera a punto de dar a luz con casi cinco-seis meses de embarazo. Acabé el segundo trimestre con 16 kilos aunque por suerte todo el peso se ha acumulado en la tripita (o tripón, mejor dicho).

Por el momento ninguno de los especialistas me ha regañado por el aumento de peso, les ha parecido bastante normal aunque  a mí me resulte una barbaridad. He preguntado cuánto peso suele acumular una mamá de trillizos pero no he conseguido una cifra concreta. Lo que sí me han dicho es que los niños tienen que crecer lo suficiente y no se puede hacer dieta, hay que comer sano para alimentarlos a todos con las vitaminas, calcio, hierro y demás minerales necesarios.

Así que volvemos a buscar información por nuestra cuenta y esto es lo que hemos encontrado en el libro de la autora americana Heidi Murkoff: “Qué se puede esperar cuando se está esperando”:

“La mayoría de los médicos aconsejan que una mujer embarazada de gemelos deberá aumentar su peso entre 17 y 22 kilos y si está embarazada de trillizos el peso aumentado debería ser de 25 kilos (menos si tenía sobrepeso antes de quedarse embarazada o más si estaba por debajo de su peso ideal).”

25 kilos, ¿en serio? Lo tuve que leer varias veces para estar segura de que no había una errata en el texto. Al final acabé pensando que los americanos son unos exagerados y que yo no iba a engordar tanto ni de broma. Y aquí me tenéis, con al menos dos meses más de embarazo por delante y con un peso acumulado de más de 16 kilos. He intentado seguir los consejos y las tablas de aumentar peso cada mes y os aseguro que estoy dentro de lo que recomiendan. De ahí que ninguno de los especialistas me haya regañado, por ahora…

Cuánto aumentar cuando hay que ganar peso por más de dos

Tipo de embarazo

Primer trimestre

Segundo trimestre

Tercer trimestre

Total peso aumentado

Gemelar,Madre por debajo de su peso 2-3 kg 9,5-11,5 kg 8,5-10,5 kg 20-25 kg
Gemelar,Madre con peso normal o sobrepeso 1,5-2 kg 9,5-11 kg 6,5-9,5 kg 17,5-22,5 kg
Trillizos 2-2,5 kg 15 o más kg 5,5-7,5 kg 22,5 o más kg

Como veis, en todos los casos es muchísimo peso, habría que guiarse por el límite inferior, que ya es bastante alto. O mejor aún, si los especialistas indican un peso seguir sus indicaciones. ¿Cuál ha sido vuestra experiencia?

Las contracciones de preparación para el parto: las contracciones Braxton Hicks

Empiezan en la semana 20 de embarazo pero suelen notarse más tarde. Son contracciones de calentamiento. ¿Qué podemos sentir? La parte superior del útero comienza a endurecerse y luego se extiende hacia abajo lo que hace que el abdomen se nos ponga muy tenso y que luego se relaje. Suelen durar entre 15 y 30 segundos aunque pueden llegar a 2 minutos o más. Dicen que son indoloras pero las sufrí hace poco y os puedo asegurar que sí duelen. También es verdad que eso puede depender de cada caso.

Son bastante difíciles de distinguir de las contracciones de parto, sobre todo cuando se intensifican, con el avance del embarazo. Según me comentó la matrona, podemos estar seguros que son verdaderas contracciones de parto si duran más de un minuto y no ceden con el reposo.

Cuando empezaron las primeras contracciones estuve mirando el reloj y contando los segundos de duración para saber si tenía que acudir o no a Urgencias. Finalmente conseguí tranquilizarme y cedieron. Luego me tocó guardar reposo varios días para evitar que aparecieran ya que si los bebés nacieran ahora serían muy prematuros. Y es que las mamás que esperamos a más de un bebé tenemos que guardar muchísimo reposo, por mucho que nos parezca que estamos bien y con energía para hacer muchas cosas.

Hay que asegurarse de beber mucha agua para no deshidratarse ya que la deshidratación puede influir en la aparición de las contracciones.

¿Cuándo habéis notado vosotras las primeras contracciones? Me gustaría que compartierais aquí vuestra experiencia.

¿Por qué nos benefician las clases de preparación para el parto?

Cuando la matrona me preguntó si iba a ir a las clases de preparación le dije que sí pensando en que no asistiría a más de una. Sabía que tendría un parto por cesárea y no me parecía que me iban a aportar más información de la que ya había leído. Sobre todo porque mi caso era “un poco” especial al esperar tres bebés. De hecho, ha coincidido que ninguna mamá de mi clase espera a más de un bebé y, aunque la mayoría tienen un embarazo más avanzado que el mío, miran siempre el tamaño de mi barriga con asombro y miedo.

He descubierto sin embargo que, si vences la pereza de acudir para escuchar una charla de hora y media, siempre habrá información que pueda interesarte, que aclare tus dudas o que te confirmen lo que ya has leído. Por suerte, la matrona que nos tocó y quien imparte las clases es muy simpática y nos mantiene despiertos durante la charla con consejos y anécdotas que me han resultado muy útiles.

Hasta ahora he asistido a tres clases: anatomía, ejercicios que puedes hacer durante el embarazo y el parto y signos de alarma (a esta última clase he ido acompañada de mi marido). Nos vino muy bien porque justo la noche anterior habían empezado las contracciones y estábamos preocupados los dos. No habíamos acudido a Urgencias ya que  nos parecía que era un poco pronto y porque quería que me tranquilizara primero. Finalmente las contracciones cedieron con el reposo.

La clase nos sirvió para hablar con la matrona quien nos tranquilizó y nos enseñó cómo diferenciar las contracciones de preparación para el parto (o las contracciones de Braxton Hicks, hablaremos de ellas en el próximo post) de las contracciones de verdad.

Hay más beneficios que  he encontrado en las clases de preparación para el parto:

  1. Implicas a tu pareja en el embarazo (aunque las protagonistas seamos nosotras ellos también necesitan y quieren implicarse. Además, una vez nazcan los pequeños necesitarán muchísima atención y cuidado por lo que cuanto más cosas sepan los futuros papás mucho mejor).
  2. Puedes plantear las dudas que tengas (sin necesidad de esperar hasta la siguiente visita al tocólogo)
  3. Contactas con otras mamás y papás que están en la misma situación que tú y hasta puedes hacer nuevos amigos. 

¿Qué opináis vosotras? ¿Os han servido las clases?

El Síndrome de las piernas inquietas (SPI)

Sí, suena cursi pero es muy real y realmente incómodo. A mí me ha tocado desde el primer trimestre, otra de las bondades de mi embarazo. Al principio intenté con masajes y cremas pero no hubo manera de que desapareciera ese hormigueo tan molesto. Pregunté en la farmacia y me dieron un gel para piernas cansadas (Fito Cold) que proporciona cierto alivio y sensación de frescor. Aunque tampoco hace milagros. Así que aquí me tenéis, con los ojos como platos sin poder dormir y escribiendo, a las 3.30 de la mañana.

Las estadísticas dicen que un 15% de las mujeres embarazadas sufren el síndrome de las piernas inquietas, que provoca una sensación de hormigueo en los pies y las piernas y no deja que nuestro cuerpo se relaje. Suele notarse más por la noche o en cualquier momento en que nos sintamos para relajarnos (una maravilla, como os decía). El problema es que no podemos tomar medicamentos al estar embarazadas. Lo único que me dijo el tocólogo al explicarle la situación fue que aguantara como pudiese (mismo tratamiento para el insomnio, así da gusto).

Según los expertos la dieta y el estrés pueden influir en la aparición de esta molesta sensación. Algunas mamás dicen que si la cena incluye hidratos de carbono al final del día el síndrome puede empeorar. También puede empeorar si la mamá sufre anemia (a mí me la detectaron en el segundo trimestre y me recetaron hierro).

En principio debería desaparecer después del parto, ya os contaré si ese es mi caso. ¿Vosotras sabéis algún remedio para este tipo de molestias?

La temida preeclampsia

He oído hablar sobre la preeclampsia en varias ocasiones a lo largo de mi embarazo, aunque al principio no presté demasiada atención. Me parecía tan poco probable que la padeciera que no merecía la pena preocuparse. Pero al leer muchos testimonios de mamás de mellizos, trillizos (incluso en embarazos de un solo bebé) que habían padecido preeclampsia al final de su embarazo he decidido informarme mejor sobre los síntomas y prestar más atención a los cambios de mi cuerpo, como el peso, la tensión, etc.

¿Y qué es la preeclampsia? Se trata de un trastorno que se desarrolla hacía el final del embarazo (en general después de la semana 20) y se caracteriza por un aumento brusco de la presión arterial. Si no se trata puede convertirse en eclampsia, un trastorno mucho más grave que puede causar graves complicaciones como parto prematuro o la restricción del crecimiento intrauterino.

La preeclampsia se diagnostica a aprox. 8% de las mujeres embarazadas. En su aparición influyen varios factores como: embarazo múltiple, que la futura mamá tenga más de 40 años, que tenga la presión arterial muy elevada o que padezca diabetes. Los síntomas pueden ser cualquiera o varios de los siguientes: hinchazón severa de las manos y el rostro, hinchazón de los tobillos que no remite después de 12 horas de descanso, aumento de la presión sanguínea, aumento excesivo de peso que no está relacionado con la cantidad de comida ingerida, dolor en la parte alta del abdomen, visión doble o borrosa.

La preeclampsia suele detectarse pronto en un embarazo con el seguimiento adecuado (por la proteína que suele encontrarse en la orina), por el aumento de la presión arterial o la aparición de los síntomas arriba indicados. Si la preeclampsia es grave puede suponer la inducción del parto después de haber administrado al bebé la medicación adecuada para acelerar la maduración de sus pulmones. Es el 97% de los casos, las mujeres con preeclampsia se recuperan completamente después del parto.

Pero podemos tomar alguna medida de prevención: tener una alimentación correcta rica en vitaminas, magnesio, minerales y antioxidantes. Y no hay que olvidar mantener un buen cuidado dental.

* Fuente de información:  Que se puede esperar cuando se está esperando (Heidi Murkoff)
 

Espero que esta información os haya servido pero no os alarméis antes de tiempo. Lo importante es relajarse, no hacer esfuerzos innecesarios y prestar mucha atención a los cambios de nuestro cuerpo, especialmente en el tercer trimestre. Ante la duda, es mejor consultarlo con el médico para quedarnos tranquilas. ¡Ánimo, futuras mamás!

El cuidado de la piel durante el embarazo

Dedicaré un breve post a este aspecto ya que cada una de nosotras tenemos nuestras marcas y cremas favoritas. Aunque nos gusta probar productos nuevos y cambiar si encontramos algo mejor de lo que usábamos.

Antes de quedarme embarazada usaba varias marcas de loción corporal, siempre primaba el tiempo de absorción y el olor que dejaban en la piel. Pero con todo lo que tiene que soportar nuestra piel a lo largo de un embarazo (y más si es múltiple) estaba un poco indecisa sobre qué crema sería mejor y llevaba un tiempo estudiando carísimas cremas de farmacia o marcas que prometen el milagro de no tener estrías al finalizar el embarazo. ¿En serio? Yo miro mi tripa de solo 24 semanas y me da miedo pensar en lo que le queda por estirarse  y cómo quedará la piel una vez vuelva a su forma natural.

Por eso decidí probar la crema que me recomendó una amiga, de la marca Nivea. La caja azul que usaban nuestras abuelas y madres cuando no había tanta variedad de marcas. Tengo que reconocer que es muy pringosa y se aplica con un poco de dificultad pero hidrata de maravilla. Una caja de 400 ml suele durar un mes (aplicándola en todo el cuerpo después de la ducha diaria) y cuesta aprox. 5 euros. Un punto más a su favor con tantos gastos a la vista 😉 Si tengo prisa por llegar a algún sitio uso un aceite corporal que se aplica en un momento y deja la piel hidratada. Hay que tener especial cuidado con las cremas que contienen Retinol, los especialistas dicen que pueden provocar malformaciones en los bebés.

Ya os contaré cómo se recupera mi piel después del embarazo pero por ahora tiene un aspecto fantástico, saludable y lo más importante: no pica, un problema frecuente para la piel de cualquier futura mamá.

Sí, esta crema tiene mi aprobado. Gracias, Bárbara, por tu consejo.

foto tripita 24 semanas